Creatividad pensamiento lateral mapas mentales

¿Que enfoques se han utilizado al estudiar la creatividad?

Las investigaciones sobre creatividad pueden agruparse en correspondencia con el aspecto de ella en el cual se centra la atención, distinguiéndose distintos modelos, tendencias, estrategias, puntos de vista o enfoques.

La creatividad supone un sujeto (persona, grupo o conjunto mayor) que, en determinadas condiciones y a través de un proceso en el cual moviliza los recursos disponibles, elabora un producto resultante, en alguna medida al menos, original y valioso. Su complejidad ha llevado a que se haya hecho énfasis en uno u otro de sus diversos elementos integrantes.

La diversidad de enfoques mediante los cuales se ha investigado la creatividad es superior a lo que se expresa comúnmente en la literatura consultada. Tradicionalmente han sido cuatro los enfoques principales en el estudio de la creatividad. Cada uno centra la atención en un aspecto:

  • La persona (cualidades, características, elementos o procesos psicológicos subyacentes que posibilitan o favorecen la creatividad).
  • El producto (precisando sus características).
  • El proceso (cómo transcurre, sus etapas, su descripción y explicación. También de los otros procesos que en él intervienen).
  • Las condiciones (que la posibilitan o no, es decir, la favorecen u obstaculizan).

Desde las posiciones anteriores se encuentran estudios aún más atomizados como los que se ocupan únicamente del pensamiento creativo (lateral o divergente), o la imaginación creativa, el papel de la percepción, motivación, etc. en la creatividad.

También hay intentos "holísticos" que no rebasan los estrechos marcos del enfoque asumido, por ejemplo, el personológico. La integración tiene niveles, y en este caso es sólo una integración a nivel personológico.

Además de estos minienfoques y subenfoques, hay otros cuatro más recientes que más bien abordan parcialmente dos o más de los tradicionales, enfatizando en:

  • Lo social (el papel de los otros en calidad de jueces de si hay o no creatividad).
  • El grupo (no sólo su influencia en la creatividad de sus miembros, sino como sujeto que crea y sus características, que posibilitan más o menos la creatividad. Pueden referirse tanto al pequeño grupo como a conjuntos mayores: institución, empresa, comunidad, etc.).
  • El problema (su detección y solución creativa, las fases creativas de este proceso. La concepción de la creatividad únicamente como solución creativa de problemas puede ser considerada como un subenfoque dentro de éste.)
  • Las técnicas (individuales y grupales; algunas o el conjunto de ellas, con las cuales se puede obtener algo nuevo).

Estos últimos, ni se reducen a alguno del primer cuarteto, ni llegan a integrar completamente a dos o más. Por ejemplo:

  • El centrado en lo social no se limita ni al proceso (es parte importante de su etapa final), ni a la valoración del producto, ni al papel de las condiciones de tipo social, etc. Tampoco se reduce al grupo, pues se refiere también a conjuntos mayores como lo es toda la sociedad.
  • El enfoque grupal no se circunscribe a las condiciones. Es necesario analizar al grupo también como sujeto creador y no únicamente al individuo.
  • En cuanto al énfasis en el problema, no es sólo como su solución (proceso y producto) - pues su detección es igualmente un producto creativo - sino porque además, la no identidad entre proceso creativo y proceso de solución de problemas está dada también por el hecho de que hay un tipo de problemas (los denominados cerrados, formalizados o estructurados) que no requieren de solución creativa.
  • Finalmente, las técnicas no son vistas únicamente como parte de los recursos con los cuales cuenta o no la persona creadora (mejor, sujeto creador) o cuyo mayor o menor dominio es de las condiciones facilitadoras o no de la creatividad, sino como uno de los elementos de todo proceso creativo (incluidos la solución y detección de problemas; las hayamos identificado ya o no).

En los últimos tiempos van ganando preferencia concepciones más completas que intentan la integración de dos o más elementos e incluso, tratar de llegar a modelos más holísticos, lo cual, de hecho, ha dado lugar no a uno como considera A. Mitjáns, sino a otros dos enfoques que pretenden la integración:

  • Parcial (mediante la combinación de dos o más elementos, sin enfatizar en uno u otro - generalmente las personas y las condiciones. Aquí pudiera destacarse como subenfoque el concebir la creatividad como potencialidad).
  • Total (una visión más holística, completa, integral de la creatividad. La atención se centra no en uno o varios elementos, sino en la integración de todos).

Cada enfoque ha tratado de esclarecer el significado que tiene para la creatividad el o los elementos en que concentra la atención o las relaciones entre dichos elementos.

A medida que se han ido adoptando nuevos y variados puntos de vista para el estudio de la creatividad se ha enriquecido el conocimiento que de ella se tiene. El surgimiento de la necesidad de sistematizar este saber mediante concepciones más integradoras, no niega el valor de continuar abordando aspectos más puntuales, en cuya profundización cada vez mayor se han de apoyar constantemente los modelos más holísticos.

Las consideraciones realizadas nos previenen ante concepciones sobre creatividad en que se reduce el todo a la parte, pues la conciben únicamente como:

  • Un proceso individual y no también grupal, institucional, etc.
  • Algo significativo sólo para el individuo y no para la sociedad (o a la inversa).
  • La resolución de problemas y no así su detección.
  • La percepción, pensamiento o imaginación creadora, cuando la creatividad no se limita a alguno de estos procesos.
  • Un conjunto de técnicas, a pesar de no ser únicamente técnicas y de que no siempre basta con ellas.
  • Una propiedad inherente al producto y no así al sujeto que ha logrado tal producto.
  • Una aptitud, habilidad, capacidad, actitud o conjunto de cualidades. Sin embargo, la creatividad es una construcción aún más compleja del sujeto, implicando éstos y otros aspectos.
  • Una potencialidad y no una integración de los componentes potencial y realizado de la creatividad.

Las valoraciones realizadas sobre la diversidad de enfoques pueden servir de guía para el análisis de cualquier definición o concepción sobre creatividad, no sólo para delimitar a cuál de los enfoques analizados corresponde (y por ende qué ventajas o limitaciones tienen), sino también para evitar creer injustificadamente que se ha asumido una concepción integradora y explicativa, cuando realmente sólo se ha llegado cuando más a algo parcial y descriptivo.

Los enfoques, estrategias, corrientes, tendencias y modelos parciales (tradicionales o más recientes) han hecho incuestionables aportes y probablemente continúen contribuyendo significativamente en el futuro, por tanto, conservan determinado valor para el estudio de la creatividad, su educación y desarrollo, siempre y cuando no se pretenda atribuirles resultados más allá de lo que realmente son capaces de aportar.

Autor: Jorge Ojeda, jorge.ojedamatias@gmail.com

(Adaptado de Ojeda, J.: Creatividad. Enfoques, evaluación, estrategias. Editorial Inspiración, Santiago de Cuba, 2001.)

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